La vicesecretaria para Democracia y Asuntos Globales del Departamento estadounidense de Estado, Paula Dobriansky, valoró hoy de manera muy positiva el modelo español de impulso de energÃas renovables, como un elemento “eficaz y limpio” en la lucha contra el proceso de cambio climático.
Dobriansky, que participa en Madrid en un foro sobre el futuro del sector energético y de la tecnologÃa, se reunió con periodistas españoles, ante quienes aseguró que la administración del presidente George W. Bush ha situado a su paÃs como uno de los principales impulsores de las fuentes renovables de energÃa.
“España ha hecho un trabajo muy significativo y es un lÃder mundial en la producción de energÃa procedente del viento”, destacó Dobriansky, que se mostró “impresionada” por el hecho de que haya dos empresas españolas (Iberdrola y Acciona) entre las 10 principales compañÃas del mundo productoras de energÃa eólica.
Además, subrayó, “España está entre las cinco principales naciones inversoras en energÃas renovables en el ámbito internacional y su mercado fotovoltaico fue el que más creció en todo el mundo en 2007, de forma que en España están dos de las tres principales plantas fotovoltaicas del planeta”.
De esta manera, “España ya ha superado su meta fijada para 2010 de lograr que la producción de energÃa solar alcance los 500 megavatios”, añadió Dobriansky, quien recordó que hay otra empresa española, Abengoa, que “está construyendo la que será la mayor planta mundial de energÃa solar en el estado de Arizona”.
Dobriansky se reunió a principios de año en Washington con una delegación de empresarios españoles para dialogar sobre cooperación en el campo de las renovables y llegaron a la conclusión de que este modelo energético “ya forma parte de la agenda polÃtica dominante”.
La administración estadounidense, comentó la vicesecretaria de Estado, es consciente “de la importancia de la tecnologÃa y de la innovación para realizar frente a temas como el cambio climático” y tiene “un compromiso firme” para combatir este fenómeno.
En este sentido, destacó que EEUU ha invertido 45.000 millones de dólares en los últimos años “para investigar el cambio climático e impulsar el desarrollo tecnológico (…), en la mayor contribución individual de un sólo paÃs en la lucha contra el cambio climático”.
La administración Bush gasta esa misma cantidad en financiar las guerras de Irak y Afganistán mientras sólo tres meses, pero Dobriansky subrayó que esa inversión es “un dinero que se está empleando en revolucionar la manera en la que producimos y gastamos energÃa”, que beneficiará al planeta en el largo plazo.
Ante las próximas conferencias internacionales sobre cambio climático, EEUU espera que en la cita de Copenhague en diciembre de 2009 “haya un acuerdo global terminado”, cuyos aspectos legales “sean comunes para todos, para los paÃses desarrollados y los paÃses emergentes como China, la India, Sudáfrica y Brasil”.
Ese acuerdo, en su opinión, debe incluir además medidas concretas para la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (EEUU se ha comprometido a detener el crecimiento de esas emisiones en 2025) que “sean medibles, verificables y contrastables”, para que implique a todos los paÃses por igual.
Fuente: Los Tiempos



















































