
Se han propuesto varias hipótesis para relacionar las variaciones de la temperatura terrestre con variaciones de la actividad solar, que han sido refutadas por los fÃsicos Terry Sloan y Arnold W. Wolfendale. La comunidad meteorológica ha respondido con escepticismo, en parte, puesto que las teorÃas de esta naturaleza han sufrido idas y venidas mientras el curso del siglo XX.
Sami Solanki, director del Instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, en Göttingen (Alemania), ha dicho:
El Sol está en su punto álgido de actividad mientras los últimos 60 años, y puede estar en este momento afectando a las temperaturas globales. (…) Las dos cosas: el Sol más brillante y unos niveles más elevados de los luego llamados “gases de efecto invernadero”, han contribuido al cambio de la temperatura de la Tierra, pero es imposible decir cuál de los dos tiene una incidencia mayor.
Willie Soon y Sallie Baliunas del Observatorio de Harvard correlacionaron recuentos históricos de manchas solares con variaciones de temperatura. Observaron que en el momento que ha habido menos manchas solares, la Tierra se ha enfriado (Ver MÃnimo de Maunder y Pequeña Edad de Hielo) y que en el momento que ha habido más manchas solares, la Tierra se ha calentado, aunque, debido a que el número de manchas solares solamente inició a estudiarse a partir de 1700, el enlace con el perÃodo cálido medieval es, como mucho, una especulación.
Las teorÃas han defendido normalmente uno de los próximos tipos:
Los cambios en la radiación solar afectan directamente al clima. Esto es considerado en general improbable, debido a que estas variaciones parecen ser pequeñas.
Las variaciones en el componente ultravioleta tienen un efecto. El componente UV varÃa más que el total.
Aunque pueden encontrarse a menudo correlaciones, el mecanismo existente tras esas correlaciones es materia de especulación. Muchas de estas explicaciones especulativas han salido mal paradas del paso del tiempo, y en un artÃculo “Actividad solar y clima terrestre, un análisis de algunas pretendidas correlaciones” (Journal of Atmospheric and Solar-Terrestrial Physics, 2003 p801–812) Peter Laut revela que hay inexactitudes en algunas de las más populares, notablemente en las de Svensmark y Lasse.
Autor: Francisco Augusto Montas Ramirez






















































